Analizando ésta carta, vemos en su dibujo como hay una mujer que está abriendo únicamente y sin apenas esfuerzo con sus manos la boca de un león, mientras en su cabeza porta un sombrero parecido al de un mago.
Ésta carta representa y simboliza el dominio del instinto gracias al sentimiento y a la razón, que unidos pueden vencer a cualquier tipo de adversidad que se nos presente.
También ofrece la capacidad de que el consultante posee un poder personal descomunal, a la altura de tan solo unos pocos, y con él será capaz de controlar situaciones realmente complicadas.
En el dibujo de ésta carta podemos observar una rueda de seis rayos que es sostenida por un aparejo, donde se ven dos animales que se van alternando entre dos posiciones, arriba y abajo (símbolo de: lo que hoy está arriba, lo que hoy es favorable, mañana puede estar totalmente abajo, es decir, totalmente en contra tuya).
Ésta popular baraja está enteramente dedicada a la antigua reina egipcia, llamada Cleopatra, que era famosa por su arte a la hora de ejercir cualquier tipo de aprendizaje, y también por su dulce voz de carácter armonioso.
Edward Alexander Crowley fue un ocultista de cierto renombre, autodenominado por él mismo como “La bestia número 666”, hecho que no deja de resultar por lo menos pintoresco.
Con cierta frecuencia, en los seres humanos se dan sueños relacionados en mayor o menor medida con el tarot. Esto puede tener varios significados, dependiendo del tipo de sueño. En caso de soñar con absolutamente todas las cartas en general, significa que tienes dudas sobre el futuro más próximo que te concierne.